Estudiar una maestría

¿Cuál es el mejor momento para estudiar una maestría?

Una maestría es una etapa diferente de tu carrera, una que implica especializarse y subir un peldaño en la profesión que desarrollas. Muchos optan por estudiar una luego de terminar su licenciatura, con el objetivo de obtener mejores oportunidades de trabajo.

Y aunque estudiar una maestría te da grandes beneficios académicos y profesionales, hay varias cosas que debes considerar antes de decidirte a continuar con tus estudios.

¿Cómo sé si ya estoy en el momento ideal para estudiar una maestría?

1. Tengo al menos dos años de experiencia laboral en un campo profesional específico

La experiencia laboral es uno de los principales indicadores que nos ayudarán a saber si estamos listos para estudiar un posgrado, en específico, cursar estudios de maestría.

Si has tenido la oportunidad de desempeñarte en un campo labora específico, es muy probable que hayas vivido los problemas y retos que te permitirán aprovechar mejor el conocimiento y beneficios que una maestría te puede dar.

2. Ya conozco y estoy seguro del campo en el que me quiero desempeñar

Muchos deciden hacer una maestría sin saber en qué se quieren especializar. De ahí, la importancia de conseguir experiencia laboral antes de realizarla.

La experiencia laboral también te permite saber si realmente quieres continuar trabajando en lo que estás haciendo actualmente o si quieres hacer un cambio hacia otro campo de trabajo.

3. Tienes estabilidad financiera o tienes oportunidad de aplicar para una beca o financiamiento

Estudiar una maestría representa una inversión importante de dinero y tiempo. Debes tener en cuenta que:

  • La colegiatura es mensual, en la mayoría de los casos.
  • Pagarás esta cantidad durante uno o dos años de tu vida.

Si tus finanzas personales se pueden ver afectadas por el pago de una maestría entonces te recomendamos recurrir a financiamientos o convenios que tu empresa o negocio tenga con universidades e instituciones educativas. El dinero es un tema muy importante cuando piensas estudiar una maestría y te ayudará a conocer si es el momento ideal para continuar especializándote.

4. Tengo el tiempo necesario para estudiar una maestría

Además del dinero, estudiar una maestría también implica invertir parte de tu tiempo. Si eres de aquellos profesionistas que no dividen su tiempo entre compromisos profesionales y trabajo como padre de familia, entonces el estudiar una maestría no será un problema.

Si tu tiempo es un bien limitado entonces te recomendamos que antes de pagar una maestría, primero hagas un plan estratégico que te permita ordenar tus tiempos para que tus estudios, tu trabajo y tu familia no se vean afectados. Tal vez, en este momento, puedes empezar con algún diplomado o curso que te permita tener una educación continua, sin la necesidad de invertir tanto tiempo.

¿Piensas estudiar una maestría joven?

Es importante considerar el hecho de que, si no tienes experiencia laboral, iniciar un posgrado puede perjudicarte en tus aspiraciones profesionales, principalmente, porque encarece tu precio como trabajador. Siempre es más conveniente comenzar a trabajar luego de haber terminado la carrera, conseguir un poco de experiencia y posteriormente, realizar una maestría de acuerdo con intereses específicos.

Finalmente, a la hora de tomar un posgrado, evalúa las instituciones que imparten el que tienes en mente y quédate con la que más respaldo y mejor calidad educativa ofrezca. Esto, a la larga, podría marcar la diferencia en el momento de conseguir trabajo.

Fuente: Posgrado

Cómo estudiar para un examen

Cómo estudiar para un examen

Presentar un examen suele ser un acontecimiento que muchos padecen. A veces el nerviosismo o la pronta desaparición de las ideas, pueden generar un verdadero problema a la hora de presentar una prueba. Así, ¿cómo estudiar para un examen para que dé buenos resultados? Te damos los mejores consejos.

Planifica tu hora de estudio

Hay algunos mitos sobre cómo estudiar para un examen. Algunas personas creen que estudiar para un examen la noche anterior, es buena idea, pero lo cierto es que no es lo mejor. Lo ideal es contar con el tiempo suficiente para dedicarlo enteramente al estudio. Pegar los ojos al libro o a los apuntes durante toda la noche no sólo puede ser agotador, sino que también poco productivo.

En cambio, si se estudia con algunos días de anticipación es posible contar con períodos extra para relajarse o distraerse un poco. La memoria a largo plazo es más fiel que la de corto plazo. Evita estudiar a prisa, tómate tu tiempo y los beneficios serán notables.

Cómo estudiar para un examen

No a las distracciones

Evita cualquier cosa alrededor de ti que pueda causar distracción. Apaga la televisión, la computadora, o cualquier aparato electrónico que sea de tu interés. El cerebro es muy engañoso y a la hora de estudiar prefiere hacer otras actividades que ponerse en acción. Puedes elegir un área de estudio que esté aislada o que cuente con las condiciones idóneas para tu concentración. Por ejemplo, una biblioteca, un parque, una cafetería con poca gente o cualquier sitio que sea silencioso y tranquilo.

No memorices, sólo presta atención

No es necesario memorizar todos los puntos y detalles para estudiar eficazmente. Algunas veces sólo basta con prestar atención a la clase y tomar los apuntes necesarios Sin embargo, si es necesario que te aprendas nombres, fechas, títulos o lugares con precisión, lo mejor es utilizar el método asociativo más que el de memoria. Es decir, puedes utilizar imágenes mentales, números, colores, o lo que se te ocurra para recordar.

Apóyate en material gráfico o visual

Hay personas que no pueden concentrarse sólo en palabras, pues necesitan un estímulo visual que los ayude a encontrar sentido a lo que están leyendo. Para ello, es muy útil apoyarse de material extra. Los mapas mentales, diagramas, esquemas, tablas o fichas de estudio pueden ser de gran ayuda. También hacer algunos dibujos puede ser una herramienta lúdica muy eficaz. Cualquiera que sea el material gráfico en el que te apoyes, será una excelente idea para estructurar el contenido de tu estudio.

Aliméntate y duerme bien

Esto tiene que ver también con administrar bien tu tiempo de estudio. Si no te alimentas correctamente ni duermes lo suficiente, tendrás mucho menos energía y disposición tanto para estudiar como para presentar el examen. Es importante mantenerse relajado y en óptimas condiciones, pues de esto depende el humor y la estabilidad mental para presentar una prueba. Tu cerebro debe descansar para procesar toda la información aprendida de manera correcta. Evita desvelarte o comer comida chatarra, lo ideal es dormir bien y comer sanamente.

Por último, aunque la palabra examen ya te predisponga a un evento no muy agradable, es importante que recuerdes que mientras más tranquilo y seguro de ti mismo estés, mejores resultados obtendrás.

Fuente: educaweb